Terapia de Pareja…¿De qué estamos hablando?

Muchas veces habremos oído amigos, vecinos, o simplemente a través de la televisión personas que acuden a algo llamado “terapia de pareja”, en este artículo pretendo dar una visión de este tipo de terapia, dar a conocer de qué se trata, para qué y cómo.

Cuando una pareja acude a un psicólogo para resolver problemas de convivencia suele deberse a que por otros medios ya lo han intentado (ya sea mediante diálogo, consulta a familiares, amigos…)y la mala situación no se resuelve. Esos “problemas de convivencia” pueden ser de diferente tipo y abarcar distintos campos, desde mala relación personal (de repente las cosas que antes tolerábamos ahora nos molestan, como hábitos personales o maneras de actuar), incomprensión hacia el conyugue, puntos no comunes en la educación de los hijos, etc. etc.…. Una vez se han detectado esta serie de problemas que alteran la buena relación y la satisfacción personal de convivencia pueden darse dos opciones: la separación o el intentar arreglar la situación. Si se opta por la segunda un buen mediador y observador objetivo puede ser un terapeuta, quien podrá tener una visión global y no sesgada de lo que realmente está ocurriendo dentro de la pareja.

Los objetivos en una terapia de pareja son:

– Un aumento de las interacciones positivas entre ambos miembros, y una reducción de las negativas, ya que es muy común encontrar un elevado número de reproches hacia el otro y uno muy bajo de halagos entre ambos.

– Dotar de estrategias de solución de problemas, es decir aprender a dialogar, a ver alternativas sin necesidad de infravalorar al otro y aprendiendo a escuchar.

– Modificar algunos pensamientos acerca de la conducta del otro, ya que es muy común encontrar a uno de los miembros de la pareja, o a los dos, pensar que el otro actúa de determinada manera por ciertos motivos, sin haber contrastado esta información ni preocuparse por ello.

Cuando una pareja acude a consulta el terapeuta, lo primero que hará será evaluar qué está pasando, desde el grado de malestar, de implicación de cada uno de los miembros en la relación, las áreas en las que no están de acuerdo, ver cómo se comportan el uno con el otro, quién es el que suele solucionar los problemas que surgen en la relación o en la familia, y analizar también por qué siguen juntos y qué puede hacer la terapia para ayudarles.

La terapia, se centrará en puntos específicos, según el caso particular de cada uno, pues no hay que olvidar que nunca van a existir recetas mágicas y generales para todos, sino que cada uno de nosotros es diferente y cada pareja es única, por lo tanto el terapeuta debe adaptarse a cada situación y momento de las personas que tiene frente a él. En general podemos exponer unas líneas de tratamiento que suelen llevarse a cabo (adaptándolas siempre a cada paso particular). Éstas son:

– Un cambio por ambas partes de conductas. Es común encontrarse con parejas que uno de los miembros exige cambios al otro,sin parase a pensar que una pareja son dos y son ambos los que deben esforzarse y cambiar.

– Entrenamiento en habilidades sociales y en comunicación, es decir, aprender a decirse las cosas sin dañar al otro reaprender en muchos casos el hacer valoraciones positivas y gratificar al otro, reducir el número de acusaciones, no interrumpirse, expresar los sentimientos de manera correcta y sana.

– También es importante el aprender a definir los problemas, generar alternativas a los mismos y buscar soluciones comunes.

– Aumentar conductas positivas comunes, quiero decir, volver a hacer cosas juntos, porque si una pareja está junta es que algo había en común, y se trata de recuperar ese algo y revivir momentos juntos de pareja. En este aspecto es importante que cada uno de la pareja pida claramente al otro qué le gustaría recuperar del otro, qué cosas le enamoraron y que podrían hacer de nuevo en común.

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Cuándo Morfeo nos abandona…algunas técnicas para conciliar el sueño

Morfeo, Dios de los sueños según la mitología griega, fue engendrado por Hipnos (el Sueño) y Nix (la Noche), y era quien se encargaba de inducir los sueños de quienes dormían y ser guardián de sus sueños. Si Morfeo nos abandona podemos caer en un estado de insomnio, uno de los principales trastornos del sueño.

Vivimos una vida cíclica, donde día y noche se intercalan sin cesar, donde debe haber noche para que luego venga el día, lo mismo ocurre con el sueño: debemos dormir para poder permanecer despiertos, y estamos despiertos para poder dormir. El no hacerlo tiene unas consecuencias en nuestro organismo como son irritabilidad (¿quién no está enfadado cuando ha pasado una mala noche?), disminución en la capacidad intelectual, falta de concentración y de memoria, depresión e incluso aunque parezca mentira o exagerado, nos conduciría a la muerte. Por lo tanto algo queda claro: dormir no es perder el tiempo. Se trata de un hábito tan importante como el alimentarnos de manera saludable o hacer deporte para mantenernos en forma.

Este artículo te quiere mostrar, brevemente, los enemigos del buen dormir y pequeñas técnicas que te ayuden a que Morfeo entre cada día en tu vida.

Brevemente mencionaré algunos enemigos del buen dormir y cómo combatir contra ellos:

– La cafeína: se trata de un estimulante o excitante, por lo tanto evita consumirla a partir de las cuatro de la tarde. Opta por otras bebidas, como infusiones (sin teína), como el rooibos, de esta manera descubrirás otro tipo de bebidas que nunca te habías planteado.

– El alcohol: el consumir alcohol agrava el insomnio y deteriora la fase REM del sueño (aquella que ayuda al organismo a recuperarse). Es cierto que en pequeñas dosis al principio produce somnolencia, pero cuando se metaboliza en el organismo llega el insomnio.

– Las grasas de los alimentos y cenar tarde. Estos dos factores no nos ayudan a realizar una buena digestión, lo que favorece la acidez y el malestar.

– Fumar: aunque muchos de nosotros relacionemos el fumar como un método para relajarnos, la nicotina es un poderoso excitante. Evita fumar dos horas antes de acostarte.

– Ingerir abundantes líquidos antes de acostarse: este hecho interrumpirá tu descanso ante la necesidad de ir al baño, así que si tienes problemas para dormir procura no beber desde dos horas antes de meterte en la cama.

Hay una serie de trucos que te ayudarán a conciliar el sueño…ahí van:

– La valeriana, además de ser un relajante, totalmente natural y sin efectos secundarios, nos ayuda a estabilizar las diferentes fases del sueño. Es recomendable tomarla de manera habitual, una tacita cada noche en infusión.

– La leche con miel es un buen aliado contra el insomnio, y además de estar muy buena, nos ayuda, por una parte a inducirnos al sueño (gracias a un aminoácido que posee la leche)y que ese aminoácido entre en nuestro cerebro (gracias a la miel).

– Es importante asociar la cama a un lugar de descanso, evitando realizar otras actividades en ella como son leer, ver la tele, estudiar…Si no puedes dormir, levántate y realiza alguna actividad.

¿Y qué pasa con la siesta?, pues bien, por muy extraño que pueda parecer, el dormir la siesta nos ayudará a descansar mejor por la noche y a evitar el insomnio ya que incrementa nuestro bienestar diario eliminando la fatiga física y mental. Ahora bien…con una serie de recomendaciones:

– Una buena siesta debe realizarse ocho horas después de habernos levantado, y su duración no debe ser de más de 20 minutos.

– Usa el despertador para no terminar durmiendo dos horas, eso hace que por la noche no logres conciliar el sueño.

– Una vez que te despiertes de la siesta no intentes volver a quedarte dormido. Poco a poco tu cuerpo se acostumbrará a esos 20 minutos de reparación y te despertarás sin necesidad de alarma.

Y antes de dormir hay que cenar, pero es importante que esta comida cumpla con una serie de requisitos, como son: que sea temprano, a las nueve de la noche, por ejemplo, y que esa cena sea ligera (lo ideal es que contenga unas 250 calorías), evitando fritos, salsas o condimentos. Opta por carbohidratos, verduras y lácteos.

Y recuerda que es importante no saltarse esta comida. Si un día no tienes hambre opta por alimentos como yogur con cereales, leche con galletas, queso fresco con una tostada en aceite, un sándwich…pero sobre todo, no optes por acostarte sin cenar nada, eso empeorará la calidad del sueño, y es muy probable que a las pocas horas de acostarte desees ir a la cocina y abrir la nevera.

-Otra técnica que te ayudará a mejorar tu sueño es la práctica de la relajación, tanto por el día como antes de acostarte. Existen diferentes métodos, muy sencillos y fáciles de llevar a cabo que te ayudarán a sentirte mejor y a llegar al sueño de una manera más rápida y sencilla.

Reflexiones tras un Salvados de invierno infinito en el pueblo

Me niego a quedarme con esa imagen negativa, oscura, tétrica, de invierno infinito que mostró el programa Salvados el pasado 12 de marzo. Vivo en pueblos con menos de 50 habitantes desde hace 9 años, como elección de vida y desde el deseo y la oportunidad que en ellos encuentro, y os aseguro que en ellos hay sol, luz, vida, y sensaciones que los que hemos decidido vivir aquí no cambiamos por nada.

Soy consciente de que sí, habrá pueblos sin cobertura móvil o sin conexión a Internet, pero no son ni mucho menos la mayoría, y eso es la imagen que dio el programa el pasado Domingo. Se puede vivir en el pueblo en el siglo actual, con lavadora, con conexión a Internet, tele…vamos, en el siglo XXI, y así lo hacemos la inmensa mayoría de los que hemos tomado como opción de vida, el territorio rural.

Yo ejerzo una profesión, de este siglo, en la Comarca más pequeña de Aragón y lo hago encantada y con entusiasmo, como una oportunidad de trabajar de manera diferente a la habitual, obligándote a innovar y salir de lo “que se toca”, porque en el pueblo aprendes, y eso no tiene precio, aprendes de los mayores, de los que no se fueron, toda una cultura que muchos no tienen ni el placer de palpar, y aprendes a hacer las cosas de forma diferente, a disfrutar del tiempo, del silencio, de la naturaleza en estado puro, a sentir las estaciones con la llegada de las aves, cambios de colores, … y os aseguro que eso no es oscuro, ni tétrico, como el programa del domingo, sino lleno de luz.

Es cierto que no todo el mundo vale para vivir en el pueblo, como no todo el mundo vale para vivir en las ciudades, pero se pueden hacer cosas, se puede ver el punto de vista positivo, y revertir en la medida de lo posible la situación que ha provocado la despoblación, porque ya es una situación real, pero repito: no estoy de acuerdo con la imagen que se dio, y entiendo que si lo que querían era dar lástima…han acertado, pero no se pueden contar las cosas a medias, porque es injusto para los que creemos en el potencial del territorio. 

Ventajas de la Terapia Psicológica a Domicilio

A continuación os presento una serie de ventajas que presenta la terapia a domicilio en el ámbito de la Psicología:

  • El profesional al trabajar en el ambiente natural obtiene más información del entorno que si se realiza la terapia en el despacho, ahorrando de esta manera tiempo de intervención.
  • El clima terapéutico necesario para generar una situación adecuada sucede de una forma más natural porque el que te recibe es el paciente y esto le hace sentirse menos vulnerable que cuando acuden ellos a consulta, principalmente la primera vez, porque todo lo nuevo supone una fuente de estrés.
  • Debido a que el paciente conoce perfectamente el lugar no existe ningún elemento distractor que le impida concentrarse en lo que realmente quiere transmitir.
  • El paciente, en su hogar, se siente mucho más cómodo a la hora de lo que quiere verbalizar, además de sentir una mayor sensación de control que en un despacho ajeno.
  • Es en el hogar donde muchas veces el paciente siente ciertas emociones o inseguridades, por lo que la terapia en esta modalidad permite trabajar in situ, en el mismo lugar y momento, por lo que los resultados suelen ser mayores y en un menor plazo de tiempo.
  • Este tipo de terapia supone un ahorro importante de tiempo para el paciente, quien evita desplazamientos, además la adaptabilidad en el horario es mucho más fácil y cómodo.

Más vale encender una vela que maldecir la oscuridad

Nos maldecimos continuamente, nos dañamos, nos odiamos, por uno o mil motivos, por lo que hicimos en el pasado (cuando ya ni está) por cómo actuamos en el presente (sin ser conscientes que en el momento actual hay miles de velas que encender), y por un futuro que no sabemos ni si llegará…

Nos odiamos, no nos cuidamos y no buscamos luces, simplemente maldecimos la oscuridad del momento, sin ser conscientes que ese odio nos daña irremediablemente, poco a poco nos anula y nos hace débiles, cuando tenemos en nuestra mano montones de velas que podemos encender ante la oscuridad.
A ninguno de nosotros se nos ocurre, al llegar a casa de noche, no encender las luces para no tropezarnos por el pasillo (aunque conozcamos cada uno de sus rincones) o con esa mesilla de noche, entonces…¿por qué no encendemos nuestras propias velas para vernos más claramente y cambiar lo que no nos gusta de nosotros mismos?.

La vela que podemos encender son los recursos personales, habilidades propias, talentos ocultos, que nos ayudan a cambiar nuestra propia visión. Desde la Psicología nos acercan herramientas para “aprendernos” , querernos y dejar de odiar nuestra propia oscuridad para ver de nuevo.

Esa oscuridad de la que hablo puede ser, desde un estado depresivo, por X motivo, que nos deja continuar, hasta un estado ansioso, malos comportamientos con los otros y con uno mismo…y las velas, cada uno tiene la suya propia, sin recetas mágicas para encenderla, simplemente hay un ingrediente esencial , que es la aptitud que junto con una actitud de cambio, enciende para poder ver poco a poco el camino, dejar de estar a oscuras, y aprender de uno mismo, eso es la vida, al fin y al cabo: puro aprendizaje y cambio. Y en ese camino al cambio podemos encontrar en la psicología un guía, alguien que nos ayude a encender la chispa que muchas veces dejamos oculta, esa chispa que en un momento dado (sin a veces saber por qué) dejamos que se apagase , volver a encenderla, volver a creer en uno mismo es un camino a la aventura, a veces sin saber el destino, pero el caminar, el dejarnos crecer es siempre gratificante, y muchas veces el reconocer la necesidad de ayuda, de guía, de no sentirme solo es esencial, y es ahí donde espero poder echarte una mano, ser el acompañante en la búsqueda de velas, de chispas, teniendo siempre muy claro que el protagonista eres tú, tú vas a buscar la vela y tú la encenderás para empezar a ver en esa oscuridad.

Si crees que puedo ayudarte, no dudes en ponerte en contacto conmigo.

Rellena este Formulario y te contestaré cuanto antes.

¿CUÁNDO ACUDIR AL PSICÓLOGO?

En muchas ocasiones nos preguntamos…¿es normal qué me sienta así?, ¿hasta qué punto es problemática la conducta de mi hijo?, ¿me debería peocupar por este malestar interno que siento y por ese nudo en la garganta que a veces apenas me deja respirar?…pues si bien es cierto que muchos de nuestros comportamientos no tienen por qué ser preocupantes, hay momentos en los que nosotros mismos no somos capaces de salir de ciertos estados anímicos o nos sentirmos incapaces de corregir ciertos comportamientos en nuestros hijos,

Uno debe pedir ayuda externa cuando esos estados anímicos están interfiriendo en nuestra vida cotidiana, por ejemplo: si estoy tan ansios@ que soy incapaz de ir a comprar sol@ (o cualquier tarea que antes realizaba sin ninguna dificultad), o cuando las ganas continúas de llorar me impiden hacer las tareas diarias.

Hay que entender que no somos constantes en lo que al ánimo se refiere, nunca estamos igual (en una escala) de un día a otro, pero cuando ese estado nos está perjudicando en la cotideanidad es importante pedir ayuda. Esa ayuda externa nos ayuda a ver las cosas de diferente manera, a replantearnos ciertos aspectos de nosotros mismos que ni nos habíamos planteado, y hay que ser conciente que somos capaces de cambiar, y ese cambio nos ayuda a mejorar.

El psicólogo no es un mago ni tiene poderes, simplemente te ayuda a ver las cosas de diferentes puntos de vista, a replantearte aspectos de ti mismo, te facilita herramietas y te enseña métodos como son la relajación, parada de pensamiento, control del tiempo, etc., pero el trabajo es siempre personal , el terapeuta irá a tu lado como un guía, pero el esfuerzo siempre debe ser de aquel que demanda ayuda.

Cabe señalar que el psicólogo no receta ningún tipo de medicación, no está autorizado ni tiene los conociemientos médicos, aunque en ocasiones puntuales la medicación va a ser necesaria para poder trabajar con la persona. En estos casos se realiza un trabajo conjunto médico/psicólogo, en cuanto a la evoución del paciente.

¿Y cuándo no sé cómo comportarme con mis hijos?….ya es bien sabido que los niños no vienen con instrucciones, y aunque si así fuese de poco valdrían porque cada uno de nosotros somos diferentes, aunque es cierto que los comportamientos se cambian, se corrigen a través de diferentes herramientas, y trabajo conjunto entre padres, terapeuta y niños. El psicólogo trata diferentes aspectos en relación a los niños, desde problemas de conducta (continúas pataletas, berrinches, desobediencia), miedos (a dormir solo, a estar a solas con animales…), inseguridades, autoestima, hábitos de estudio, hiperactividad, etc…y el pedir ayuda no quiere decir ser un mal padre o madre, si no todo lo contario: significa el querer aprender y mejorar, no dejar pasar comportamientos que no proporcionan nada positivo al menor.

¿Y cuándo vemos que a nuestros mayores les empiezan a fallar ciertas facultades?, en estos casos puedo ayudarte a seguir trabajando aspectos como la memoria, habilidades motrices…y desde la propia casa, lo cual favorece el ambiente de trabajo. El seguir apoyándoles y ayudarles es esencial para una buena calidad de vida.

¿QUÉ ES LA ATENCIÓN A DOMICILIO?

La psicología es la ciencia que ayuda a los cambios de conducta, de pensamiento y de estado de ánimo con la finalidad de ay¿udarnos a sentirnos mejor, estar más a gusto tanto con nosotros mismos como con los demás. Puedes echarle un ojo a este artículo que he escrito en el que explico cuándo acudir al psicólogo (enlazarlo y que aparezca ya como artículo en blog de la web)

La terapia a domicilio pretende acercarme a toda la población que necesite ese apoyo psicológico en un momento dado de la vida, y la manera de llevarlo a cabo es dirigiéndome directamente a su hogar, facilitando de esta manera todo el coste y tiempo de transporte y ayudadndo así a quién lo demanda en su medio natural.

Se garantiza el anonimato y se favorece la intervención, sobre todo en caso de niños (para trabajar problemas de conducta, hábitos de estudio, problemas emocionales como miedos o fobias…), y en la tercera edad, evitando de eta manera problemas de movilidad.

El recurso va dirigido a todas las edades, tanto adutos (edad madura y vejez) como a niños y adolescentes.

Se trabajan las siguientes áreas de manera individúal:

  • Trastornos de ansiedad.

  • Trastornos o síntomas depresivos.

  • Trastornos de conducta en niños y atención temprana.

  • Apoyo en hábitos de estudio.

  • Trastornos de alimetación y consumo de sustancias.

  • Problemas de pareja.

  • Poblemas de relación padres e hijos.

  • En tercera edad: ejercicios de apoyo y mantenimiento memoria y habilidades motrices

En caso de que la persona no desee la atención en el propio domicilio, se trabajará en otro lugar neutro.

Los costes de desplazamiento vienen incluídos en la tarifa. Las sesiones constan de una hora aproximadamente.

La atención a domicilio también proporciona el apoyo y el seguimiento de la evolución en casa caso mediante vía telefónica (también watsapp) y correo electrónico.

El número de sesiones siempre depende de caso caso, de la problemática a trabajar y la eolución de la misma.